Lifestyle

Las Pocitas

Diciembre 5, 2018 10:39 pm

Mis chicas bellas,

Aquí les traigo lo prometido. Toda la información que pude conseguir de mi último viaje a una hermosa playa del norte, Las Pocitas.

Este viaje inesperado tuvo como objetivo salir de la rutina y liberar un poco el estrés. El ritmo de vida que llevo últimamente, entre mis actividades como blogger/influencer, como dueña y administradora de “El armario rojo”, más las labores del hogar, es muy agotador. Aunque tal vez no parezca, pero mi cuerpo somatiza toda mi carga de estrés. No logro dormir bien, tengo muchos dolores de cuerpo. Créanme que es cierto cuando dicen que el cuerpo te pide un descanso. Es así que Jon y yo nos dimos una escapadita al norte.

Por lo general solemos ir a la playa Zorritos, pero esta vez decidimos cambiar de opción ya que nos hablaron mucho de la playa “Las Pocitas”, también conocida como “Máncora chico”.

Planificamos todo con una semana de anticipación. Compramos nuestros pasajes de bus en Oltursa (140.00 soles por persona en servicio sofá-cama). Desde Trujillo hasta Máncora son diez horas. Salimos 7:30 pm y llegamos 5:30 am al pueblo. De allí, lo más usado son los famosos Moto-taxis. Nos cobraron 15.00 soles para llevarnos a nuestro hotel “Sunset Máncora Suites Boutique”, el cuál queda a unos 15 min en moto.  Luego nos enteramos de que la tarifa debió ser 5.00 soles jaja, pero esas son las desventajas de andar con un “gringo”.

Desde el primer momento quedamos enamorados del lugar. La playa Las Pocitas no es tan turística como lo es Máncora, y eso era lo que buscábamos. Tranquilidad y relax.  Es por eso que muchos hoteles que se encuentran en esa zona, no son hoteles familiares, sino solo para parejas.

Encontramos el hotel “Sunset Máncora” a través de estos clásicos buscadores de hoteles en internet. Nos encantaron las instalaciones además del precio accesible. Cuando llegamos, era tal cual lo imaginamos. Un hotel de 10 habitaciones y amplias áreas verdes. Rodeada de palmeras hermosas y sobre todo de mucha amabilidad. Tienen un restaurante donde la especialidad, además de los pescados y mariscos, es la comida italiana. ¡El paraíso! Además, desde el primero día nos hicieron sentir “como en casa”.  Eso es algo que Jon y yo disfrutamos y apreciamos mucho.

Debido a que viajamos en temporada baja, hubo mucha calma en todo momento. En el hotel, en la playa, en el pueblo.

Un día fuimos a pasear por el pueblo de Máncora y una pequeña niña de 11 años se acercó a ofrecernos un tour para nadar con las tortugas. Me causó curiosidad y quise escucharla, sin ningún interés (al comienzo) de tomar un tour, sino con la intención de dejarla terminar su “speech”.  Nos llevó hasta su puestito donde estaba acompañada de su madre, quien amablemente nos ofreció invitarnos el desayuno porque estaba comiendo junto a sus hijos. Supongo que vivían allí. La señora tenía cinco hijos y todos trabajaban vendiendo tours. La pequeña terminó de explicarnos todo sobre el tour que nos terminó convenciendo sin menor esfuerzo. Nos cobró (40.00 soles cada uno), hizo la boleta ella sola, pasó la tarjeta por el POS sin ayuda de nadie. Me hizo recordar a mi niñez (aunque no habían POS en esa época), posiblemente la misma edad de esta pequeña, incluso tal vez menos, cuando mis padres tenían una imprenta y yo los ayudaba en el trabajo. Yo espero que esta pequeña vaya al colegio y continúe sus estudios, pero algo que me quedó claro es que será una gran vendedora.

Al día siguiente tomamos el famoso tour. Primera vez en mi vida que me tiro de un bote en medio del océano a nadar con tortugas gigantes. Fue definitivamente una linda experiencia. Un poco aterradora al comienzo, pero fue un bonito recuerdo de algo inesperado.

El resto de días fueron solo para relajarnos y no hacer nada. Literalmente. Disfrutamos amanecer frente al mar, relajarnos con el espectáculo de las bandadas de pelícanos y gaviotas, las inolvidables puestas del sol y del anochecer con el sonido de las olas. Son pequeñas cosas que la naturaleza nos da y las encontramos en nuestro país.

Así como yo disfruté tanto de una escapadita, quiero que ustedes también puedan hacerlo. Es por eso que a partir de hoy, se activa mi código “DELIAFAISON”, Con él tendrán un 15% de descuento en el alojamiento por el que tanto me preguntaron, “Sunset Máncora Suites Boutique”. Será válido para cualquier temporada y estará sujeto a disponibilidad y condiciones del hotel. Sólo tienen que contactarse y solicitar su reserva con mi código. Aquí les dejo los medios de contacto. Teléfono: 073- 258111 // 947949624 // Email: sunsetmancora@gmail.com.

Y quédense atentos, que la próxima semana lanzaremos un sorteo de una estadía de dos noches en el hotel. YES!!!

 

 

 

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