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Ocho días

Enero 25, 2019 11:10 am

Han pasado ocho días desde mi operación. Ocho días que he mirado mi laptop queriendo contarles todo y no sabía por dónde empezar.

Es la tercera cirugía de mamas por la que atravieso, una por implantes y dos por tumores; y en definitiva esta ha sido la más dolorosa y con un post operatorio muy complicado. Complicado sobre todo por la parte emocional. Aún considerando toda la ayuda que he tenido, es inevitable frustrarme por no poder hacer cosas básicas por mi cuenta. Desde levantar un vaso, hacerte un moño en el cabello (ya saben la historia), tomar un baño, ponerte unos pantalones.

Pero para resumir el tema, un día, en el año 2016, para ese entonces ya tenía implantes mamarios, estaba recostada en cama y de pronto noté un pequeño bulto que sobresalía en mi mama derecha. Fui al baño y parada frente al espejo me hice el famoso auto examen de mamas y pude palpar con facilidad un bultito extraño. Primero pensé que tendría que ver con el implante, así que acudí a mi cirujano plástico quien al revisarme me recomendó hacer una ecografía mamaria. Así que fui a mi ginecólogo de confianza; me hicieron la ecografía y resultó ser un tumor. La palabra “tumor” de por sí ya es escalofriante y recuerdo haber quedado totalmente muda. Me recomendó buscar un oncólogo para hacerle las consultas del caso. Todo pasó muy rápido. El tumor tenía un tamaño considerable que ameritaba ser operado. Este fue removido en su totalidad y desde ese entonces llevo una medicación diaria para controlar el crecimiento de este tipo de tumores.

Desde ese entonces también me realizo controles (Ecografía mamaria) cada seis meses. Un año después de esa cirugía, en uno de los controles, volvieron a encontrar otro tumor, estaba super pequeñito y esta vez en la mama izquierda. Me dijeron que solo había que mantenerlo vigilado. Así fue hasta que en Diciembre del año pasado fui a mi control regular, y apareció un líquido extraño que no estaba hace seis meses, para lo cual tuvieron que hacerme una resonancia magnética para determinar con exactitud qué pasaba. Los resultados arrojaron que tenía dos tumores. Este segundo tumor, el más grande, no se dejaba ver ecográficamente por el implante. Resultaba imposible hacerle un control si no se podía visualizar con facilidad.

¿Cuál era la solución? Primero pensé entonces en retirarme los implantes; sin embargo hice la consulta con mi oncólogo- mastólogo (especialista en mamas), quien me explicó que no tenía nada que ver. Con o sin implantes iba a tener esta condición. Pero la ubicación de los implantes (detrás de la glándula) dificultaba el proceso. Entonces lo ideal era colocar los implantes detrás del músculo.

Fue así que decidimos hacer todos los pasos; remover implantes detrás de la glándula, succionar el líquido para analizar, extirpar tumor y luego colocar los implantes detrás del músculo en una sola cirugía. La cirugía salió muy bien y se llegaron a analizar todas las muestras.

Ayer recibimos los resultados del laboratorio y resultó ser un fibroadenoma (tumor benigno). Este tipo de tumores solo necesitan ser operados cuando tienen un tamaño considerable y causan molestias (como el que tenía). Por lo general no duelen, pero pueden sentirse al tacto. Claro que hay que hacerles un seguimiento de forma periódica. En mi caso los controles aumentaron ahora a cada tres meses y continuar con mi medicación de siempre, la cual está basada en unas vitaminas en concentraciones especiales.

Si hablamos desde el punto de vista totalmente estético, una mamoplastía (cirugía de aumento de mamas), claro que es dolorosa. Realizarla detrás del músculo o detrás de la glándula, va a depender de diferentes factores. Cada caso es distinto. Pero si piensan hacerse una y están en condiciones de elegir, les recomiendo hacerla detrás del músculo para que puedan hacerse exámenes de mamas sin problemas. Es más dolorosa porque intervienen varios músculos, pero es mejor. Ahorita tengo mucho dolor causada por las contracturas musculares producto de la operación. El post operatorio regular debería de ser descanso total por una semana y luego un mes sin ejercicios de brazos de ningún tipo. Pero claro que mi caso es un poco más complejo. Han pasado ocho días y aún no puedo levantar mi celular por mucho tiempo.

Para finalizar, no tengan pudor en hacerse un auto examen. Paraditas frente al espejo empiecen a palpar la zona, no les tardará más de un minuto. Recuerden que a partir de los 25 años es importante hacerse una ecografía mamaria anualmente y una mamografía a partir de los 40 años.

Y si alguna de ustedes desea hacerse una mamoplastía, pues es decisión de cada una. Les recomiendo hacerla siempre y cuando sea algo que quieren y no para agradar a alguien más que no sea a ustedes mismas. Si sienten que necesitan un busto grande para ser feliz, entonces operarse no es la solución porque siempre les faltará algo, y ese “algo” no será necesariamente un busto grande. 😉

Para las chicas que me preguntaron dónde y un precio aproximado. Yo me operé aquí en Trujillo, en la clínica López, con la doctora Soraya López. Un precio aproximado es de 2600 dólares dependiendo del tipo de implante.

Espero haber aclarado sus dudas y sorry si este post se hizo muy extenso.

Les mando un apachurrón y ya quiero que pase el tiempo más rápido para estar de vuelta con ustedes.

Muackk

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